Posteado por: DB en: junio 16, 2009
Citando a esta bestseller, “los hombres no responden a las palabras, responden a la falta de contacto”, la única disyuntiva que queda latente es ¿dónde está lo que quieres hacer? ¿por qué no hacer las cosas que quieres? ¿por qué no puedes estar con alguien si eso es lo que quieres? Por ejemplo, si quieres estar con él, ¿por qué tienes que esperar a que él te busque? o si quieres hacer alguna cosa con él, ¿por qué tienes que esperar a que él te lo pida? Suena un poco incongruente, ¿no? pero desgraciadamente así funciona con los hombres (o mujeres) que no están aún preparados para mostrarse abiertamente cómo son, para decir lo que sienten y para tener los “pantalones” de tomar las riendas de su vida y de estar con la persona que quieren estar.
Muchas veces las personas, nos pasamos la vida conteniéndonos y no dando lo que en realidad queremos dar, pero sobretodo no diciendo lo que en ese momento sentimos. Sé que hay un protocolo y “principios” al estilo Sherry Argov, pero hay veces que fastidia redundar en ese juego de poder, en ese juego de ver qué tanto puede dar, de ver quién da más por el otro; pero sobretodo ese miedo angustiante de no verse soslayado a la voluntad del otro, de no mostrarse vulnerable, y de no demostrar cuánto te importa el otro, porque cuando lo haces, “abusan” de ti y te “rompen” el corazón. Y al final, ¿qué queda? se pasa la oportunidad de decir lo que queríamos decir, de haber estado con quien queríamos estar y de haber hecho lo que queríamos hacer, simplemente por ese miedo y ese juego de poder.
Con los hombres pasa muy seguido, han sido educados para no mostrarse vulnerables, para ser “rudos” y no llorar y no demostrar sus sentimientos; inclusive, hay algunos que se “casan” con su idea de que son insensibles y egoístas. Pero esto no es verdad, todos sentimos y tenemos la capacidad de amar, el problema es que muchas veces no lo queremos demostrar para no vernos “débiles” ante los demás.
Cuando un hombre no es lo suficientemente claro con una mujer y da señales érroneas o te pide que le hagas “favores” cuando en verdad te está utilizando, es mejor alejarse. Los hombres buscan mujeres que tengan dignidad y que se respeten a sí mismas, igual lo hacemos nosotras, pues no nos gusta alguien que siempre esté disponible las 24 horas de día y que atienda a nuestros deseos comos si fuéramos los amos de la lámpara maravillosa pero que no te busca para complacerte a tí de vez en vez. Como dice el dicho “al buen entendedor pocas palabras” y por eso hay que alejarse cuando no exista una respuesta por parte de la otra persona, para que así se aprecie quién es o se tenga en cuenta que no se necesita.
¿Para qué estar en un lugar donde no te quieren o donde no te tratan como mereces? No lo necesitas, por mucho que se quiera a la otra persona si ésta no muestra respeto por ti y te valora por quien eres, definitivamente no vale la pena estar ahí, y es mejor alejarte sin dramas, sin advertencias, sin nada. Bien es cierto que muchas veces los hombres dan señales equivocadas, como cuando quieren verte y no te dicen cuando, pero debemos utilizar esas señales para ver como reaccionan, ya que ellos hacen lo mismo. No pasa lo mismo con todos los hombres, hay quienes aceptan sus sentimientos y tienen el valor de expresarlos, pero con aquellos que no, bien valdrá la pena “pagarle con la misma moneda”: Si no llama, no lo llames. ¿Y que pasará? si le interesas te llamará, si no, ¡bravo! ya tuviste la respuesta que querías, no le interesas y olvídalo. CUALQUIER PERSONA QUE LE INTERESES HARÁ LO QUE SEA (EN VERDAD, LO QUE SEA) POR ESTAR CONTIGO, no hay más, así sea el más tímido, el más insensible, el menos romántico, el más pobre, el más ocupado, etc., simplemente lo hará.
Me han roto el corazón muchas veces y he querido mucho y también me han querido mucho, pero cada persona aparece en nuestra vida para aprender, y tenemos siempre que verlo como una oportunidad para definir qué es lo que queremos en nuestra vida y que no, para de una vez por todas desecharlo. He aprendido que la gente no cambia, sólo se transforma y que también es muy egoísta por una parte pretender que el otro haga siempre lo que uno quiera o que se comporte de una manera o que sea alguien que no es. Por eso hay que aceptar a las personas como son sin pretender que cambien, hay que dejar que el otro dé lo que quiera dar, esté dónde quiera estar y haga lo que quiera hacer porque así observamos quién es.
El amor es imprescindible en nuestras vidas y mientras tengamos amor a nosotros mismos y estemos bien con nosotros mismos, no necesitamos desperdiciar nuestra energía en alguien que no lo aprecie.
COMENTARIOS DE LECTORES