Posteado por: DB en: Junio 18, 2009
EL SAPO Y LA PRINCESA II

El Sapo no vuela
porque no tiene alas
y no ve los colores del arco iris
porque es ciego.
Mas la Princesa con un beso
lo eleva al firmamento.
El Sapo no puede creerlo
pero ha visto la luz de su universo.
Callado el Sapo agradece
la mano que le dio la Princesa para soñar
y ambos se convierten en una mariposa
vuelan sobre amapolas
y en una caléndula se posan.
La Princesa ve que el Sapo no se transforma
por más besos que ella le dé.
Mas el Sapo no se afrenta de lo que es.
Y sabiéndose diferentes,
Sapo y Princesa se aceptan:
Dos razas unidas al amanecer.
El Sapo no tiene alas
pero la Princesa lo hace volar.
El Sapo es ciego
pero la Princesa lo hace ver el cielo.
2009
Si no la controlas, no la fumes! No maaaaaaaaaaa……..
Ja, ja, ja… No mames, Diana. Ya deja de aspirar esa hierba verde que te nubla la razón… Créeme, no es menta.
Junio 23, 2009 a 3:07 pm
…y despues de este poema, mas que nunca, me siento sapo…^^
que suerte de tambien poder tener a mi lado a una princesa como la que describes…
Saludos desde España
Junio 25, 2009 a 10:04 pm
Hola igrb!
Siempre he creído que todos somos príncipes y princesas, tal vez esto te parezca un poco infantil, pero la analogía del sapo es esa precisamente en la que ante el mundo tenemos una imagen y creemos que esa imagen somos, cuando en realidad hay dentro de nosotros esa necesidad de vivir un cuento de hadas (en cuanto al amor, por supuesto) donde tú seas un príncipe y ella una princesa y sean perfectos el uno para el otro. No obstante, hay veces que nos empeñamos en hacer cosas que nos impiden sacar dentro de nosotros mismos “nuestra mejor lado”, esa gallardía real, esa fantasía, esa magia que nos hace vivir el amor, y finalmente nos quedamos siendo sap@s. ¿Por qué? probablemente porque frente a nosotros se encuentra un príncipe o una princesa que aparenta serlo pero que en realidad no lo es o porque somos nosotros mismos quienes nos autoimpedimos mostrarnos como príncipes o princesas para no vernos vulnerables y cursis. ¿Por qué el sapo no se convierte en príncipe? tal vez porque no está besando a una princesa y ¿qué pasa si el sapo no busca una princesa?
Lo cierto es que cuando hay cariño de por medio se acepta a la persona como es, aún siendo un sapo y si él está feliz y hace todo por su princesa para que ella también sea feliz, es ahí donde el sapo se convierte en príncipe ¿no crees?
¡España!
Saludos,
DB