DB's Blog

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Hoy recibí un mail de una muy querida amiga, y en serio, cada vez me sorprendo más de cómo los mensajes y las personas llegan a tu vida en el instante correcto que lo necesitas sin embargo también somos nosotros quienes debemos estar atentos a todas estas señales, mismas que luego no queremos ver.

En este correo mi querida amiga me envió una presentación de Power Point, de esas que circulan por internet, pero que en el momento que las recibes en tu bandeja de entrada, no pueden ser mejor que atinadas. Ésta tiene por título  “Soltar Amarras” esto es dejar el pasado, lo de atrás que te está haciendo daño, llámese personas, cosas, recuerdos. Dejar que el pasado se consuma en el pasado y ya de una vez por todas cortar los hilos que nos atan a él, soltarnos, desprendernos, ya pasó y ahí se quedó; volver hacia ti, hacia lo que tú quieres, hacia una nueva etapa sin eso que te lastimó.

Si no lo piensas ya no existe pero mientras continuemos si quiera pensándolo, ahí va estar. ¿Cuántas veces no decimos “ya lo olvidé” o “te perdono” pero en la realidad seguimos pensando y lastimándonos en eso que nos hizo daño sin haberlo olvidado o perdonado del todo? Y lo peor del caso es que nos seguimos atormentando con lo mismo, una y otra vez seguimos pensando, recordándolo, sin llegar a nada.

Pensemos simplemente en el “espacio” que ocupan las personas, las cosas, los recuerdos en nuestra vida. ¿Cuántos de éstos son gratos o tristes? ¿Cuáles tenemos presentes? ¿los que nos lastiman o los que nos hacen felices? En realidad la decisión es muy fácil, lo difícil es llevarlo a la acción. Para un niño de 5 años es muy claro: entre la  persona que lo regaña y le pega a aquella consentidora que lo trata bien, que le da dulces, que lo hace feliz ¿con cuál se va? Pues con quien lo trata bien. Fíjense y verán que es cierto, los niños siempre se van con las personas que los tratan bien, pero a penas alguien los regaña y ya no quieren saber más de ese alguien. ¿Por qué los adultos no podemos hacer eso? ¿por qué continuamos cerca de lo que nos lastima, de quien nos lastima?

En repetidas ocasiones lo he dicho, olvidar no es fácil pero tampoco imposible y el primer paso es soltar amarras, es quitarnos de TODO aquello que nos recuerde, de TODO lo que involucre ese mal pasado, ese mal momento, esa mala persona, esa mala discusión y dejar de culparnos de los por qués (por qué no está, por qué se fue, por qué sucedió así, por qué no me quiere, por qué me permití, por qué… por qué…) Es necesario dejar de atormentarnos.

El pasado se quedó ahí y no lo vamos a cambiar. Ahí se quedó congelado, pero nosotros somos quienes decidimos congelarnos con él o avanzar. Créanme que no hay razón lógica para seguir ahí atesorando algo que no es posible cambiar. Lo único de lo que somos dueños es de nuestro presente y nada más. Así que no esperemos que aferrándonos a lo que ya pasó suceda algo diferente.

Recuerdo que en una de mis clases de maestría tratamos la Teoría del Espacio, la cual señala que depende de la importancia que le demos a las cosas, es el espacio que ocupan en nuestro propio universo. Por ejemplo, ¿qué cosas tenemos en nuestro escritorio de trabajo? Tal vez un porta retratos con la foto de la familia, de los hijos, de la pareja, o inclusive del jefe (en México se acostumbra que en las dependencias de gobierno haya una foto del Presidente en turno) es una manera de hacer presente a una persona en un espacio. Otro ejemplo relevante es nuestra casa, ¿qué hay a la entrada? ¿hay fotos de nuestra familia en la sala o de lugares especiales u objetos que signifiquen algo? En nuestra habitación ¿qué tenemos en qué lugar? Simplemente esos detalles son significativos para darnos cuenta qué ocupa nuestro espacio.

Todo tiene un “lugar” en nuestras vidas, y ello se extiende hasta en el ciberespacio. Pensemos ¿qué tenemos en nuestro Facebook, en nuestro blog, en nuestro website? ¿tenemos fotos de nuestros amigos, de nuestra familia, de recuerdos, de personas que son importantes para nosotros? Es ahí donde también exponemos qué o quiénes ocupan nuestro espacio. Lo segundo que hay que debemos preguntarnos: ¿ese es su lugar correcto? El “lugar correcto” lo determinamos en la medida de su importancia. Entonces, bien valdría la tercera pregunta  ¿lo quiero presente en mi universo? ¿quiero en mi espacio esto o esta persona? Si son cosas o personas que nos hacen felices, pues la respuesta es muy fácil, y si no, pues también.

¿Qué necesidad tenemos de hacer presente lo que nos lastima y no nos deja vivir felices?

Es como si fuera autolapidación ¿no? Recordar y recordar y no soltar lo que nos pone tristes. No tengas presente en tu espacio (en todos) lo que te hace sentir mal. No lo mereces.

En la película Up in the air, el protagonista Ryan Bingham (George Clooney) en una de sus conferencias retrata una metáfora sobre lo que venimos “cargando” siempre a cuestas. Pensemos que nos vamos de viaje y que tenemos una mochila para guardar lo que más queremos ¿qué se llevarían? ¿a quiénes? La mochila es pequeña y nosotros deseamos guardar tanto, ¿para qué? si al final no vamos a poder cargarla en nuestro viaje. No podemos ir cargando con todo y menos con lo dañino.  

Todo cambio es parte de un proceso que lleva tiempo. Sin embargo comienza por una decisión, la cual implica estar convencido que realmente quieres hacerlo.

Afortunadamente, todos los días amanece y ello nos brinda una nueva oportunidad para comenzar otra vez.

 

Les transcribo el mensaje de esta presentación. Valoremos a veces las cadenas que nos mandan nuestros (verdaderos) amigos, no llegan a tu bandeja de entrada por casualidad, créanmelo.

Volver a ser tú mismo…¿te imaginas?

Es tiempo de soltar amarras… Aquí dejo todo lo que me hace daño.

Es tiempo de ser más fluido con la gente, conmigo mismo. Es momento de dejar ir, de permitir que el viento me despeine y me sacuda; que se lleve el resentimiento, que mi alma perdone deudas y deudores.

Es tiempo de que me perdone a mí mismo; ya me regañé bastante.

Fueron muchas las piedras que yo mismo puse en mi camino; los puentes dinamitados…

Para autocastigo, ya estuvo bien; elijo el camino de la aceptación, es más barato.

Acepto y entiendo que merezco empezar de cero; con alma transparente y espíritu tranquilo.

En este tiempo nuevo, lo que ha de ser, será. Entiendo que por más que me angustie, no agregaré un centímetro a mi estatura; Jesús tenía razón.

Es tiempo de relajarme. Dios no me está juzgando. Así que ¿por qué habría de hacerlo yo?

Es hora de levar anclas… De liberar cosas, de soltar gente. Nadie tiene por qué ser cómo yo quiera. Así están perfectos. Así han funcionado hasta este momento sus vidas.

¿Qué mejor prueba podría pedir para convencerme? Me dedico a atender lo mío, a refundarme. Viene bien tirar lo que ya no sirve, perdonar.

Entre ser feliz y tener razón, elijo lo primero. Tener la razón es el peor de los desgastes pues te quita el sueño intentando corregir al universo.

Es hora de soltar amarras, de confiar más en el Padre y menos en la apariencia de este mundo convulso. Me dejo ir. La vida me conduce.

En este tiempo quiero un corazón joven, que brinque de gusto con las chicharras que anuncian el día, como cuando éramos niños ¿te acuerdas?

Un alma que sea capaz de asombrarse con el amarillo de los girasoles, de ver en el cielo un milagro pintado de azul y no sólo un día más, llano y simple.

Es tiempo de soltar amarras y maravillarme. He estado demasiado ocupado para ver las estrellas. Elijo mirar la sonrisa del Sol. Elijo abrazar al aire. Me ama lo suficiente para mantenerme vivo ¿qué mejor prueba de amor? Afortunadamente, Dios me dio la facultad de elegir.

Elijo controlar a mis propios demonios. Es más… he decidido darles vacaciones.

Es tiempo de soltar amarras, de levar anclas, de dejarme en paz. De tanto pelear conmigo me estaba olvidando a qué sabe la sonrisa.

Qué estupendo es cuando no controlas a nadie, cuando no pides cuentas, cuando tiras a la basura la bitácora de tus rencores. Quiero ser más justo; la vida no es un tablero de ajedrez ni las personas son caballos o alfiles. Trato a la gente como me gustaría ser tratado.

Quiero y necesito un buen principio, y seguir así indefinidamente. Si algo nos debemos, te ofrezco un abrazo, te pido una disculpa. Yo ya me perdoné ¿podrías hacerlo tú también? Yo te invito.

Renovación es una palabra muy comprometedora…¡te obliga a caminar sin excusas! Sin nadie a quien echarle la culpa de nada pero definitivamente es el camino al cielo.

Nada es casualidad, no hay accidentes en el mundo de la voluntad. Por eso, sea cual sea la razón por la que estés leyendo estas líneas aún cuando ni siquiera nos hayamos visto.

Elijo creer que estemos dispuesto a sembrar más sonrisas en nosotros mismos y en la gente.

Te deseo que Dios te llene de bendiciones. Si sueltas tus amarras, tendrás las manos libres para recibirlas.

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Acabo de ver la película Love and Other Drugs (De Amor y otras adiciones) con la formidable y guapísima Anne Hathaway y el ex de Taylor Swift, Jake Gyllenhaall, a quien vemos de una manera muy diferente que en Brokeback Mountain donde interpretó a un homosexual y como si fuera a propósito, en esta película aparece como todo un “Don Juan” que consigue a cuanta mujer quiere en su cama y se vale de su atractivo para obtenerlo.  La historia está basada en la novela Hard Shell: The Evolution of a Viagra Salesman de Jamie Reidy y precisamente se trata de un representante de laboratorio Pfizer quien tiene la característica de ser el típico patán que no se enamora y que sólo quiere sexo –y lo consigue- hasta que se encuentra a una chica que también quiere lo mismo –sólo sexo sin compromiso- y de quien termina enamorándose y queriéndole ayudar a ella en su enfermedad de Parkinson. Una comedia romántica que refleja que los temores, rechazos e inseguridades, muchas veces se esconden debajo de una personalidad independiente, segura y del “no me importa” pero que ante el amor las “máscaras” no funcionan pues éste simplemente fluye y te cambia por completo.

¿Qué hace un hombre-cero-compromiso cuando se encuentra a una mujer que también es cero-compromiso? Pues se interesa en ella porque es diferente. Él no se la cree que ella sea igual que él, que no quiera novio, ni flores, ni chocolates y que después del sexo ella no recuerde ni su nombre y lo bote. ¡Eureka! Justo lo que él quería lo encuentra y él se quiere quedar pero lo grave del asunto es que la condición para disfrutarlo es NO QUEDARSE. ¿Y qué hace él? Insistir e insistir ¡Voilà! ahí lo tiene ella rendido a sus pies. El patán se enamoró y ahora el rechazado es él.

Aunque parezca curioso, este tipo de comportamientos es de lo más común pues por naturaleza humana nos gusta lo que no podemos obtener. El rechazo lo hace más desafiante e interesante. Pero ¿qué hay detrás de un “NO-QUIERO-COMPROMISOS”? Miedo. Miedo a ser lastimado, miedo a enamorarse y después sufrir, miedo a entregarlo todo y después que te “vean la cara”, miedo a que te tengan lástima por lo deplorable que es tu vida. Esa es la razón por la cual los protagonistas de la historia se encuentran. Ambos tienen miedo a entregarse a enamorarse y cuando se dan cuenta de que les sucede (el enamoramiento) huyen y se vuelven a refugiar en su máscara pero ambos sufren por no estar juntos.

Lo semejante llama a lo semejante.

Aceptar lo que sentimos por alguien es el primer paso para estar con esa persona y hacer hasta lo imposible por ella, sin embargo decirlo es lo más difícil porque al hacerlo nos exponemos. Y es ahí donde los protagonistas tienen su catarsis; la confrontación interna que desencadena el amor hacia el otro hace que no se reconozcan. El patán tiembla cuando por primera vez dice TE AMO. Ella huye para refugiarse nuevamente en su enfermedad y en su vida miserable porque no cree lo que él le acaba de decir y lo maravilloso que es estar juntos.

El amor nos hace hablar con palabras y con acciones; nos hace buscar en el infinito hasta encontrarlo; nos hace esperar hasta las raíces; nos hace pedir perdón y aceptar que nos equivocamos; nos hace hacer lo imposible para recuperar a la persona que amamos. 

¿Por qué el patán cero-compromisos no la deja ir y la busca para decirle lo que siente? Porque la ama, pues ella ha sido la única persona que creyó que él era bueno, lo animaba y que lo aceptaba como es. ¿Por que la chica cero-compromisos quiere una vida compartida con él? Porque al final del camino, él fue el único que la aceptó tal y cual es con su enfermedad y sus miedos. 

  

Then you meet one person and your life

changes forever.

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MIS PALABRAS EN …

DB

Este blog tiene como mero propósito expresar mi opinión sobre temas que son de mi interés, mismos que van desde la política, la ciencia, los deportes, las artes, la pareja, los sentimientos, hasta las cosas más superficiales como la moda, programas de TV y la astrología. En fin cualquier tema en donde me vea involucrada y que necesite una reflexión sobre el mismo. Trato esta ”necesidad” como algo imprescindible en la vida del ser humano, que siendo un ente social no podemos quedarnos aislados sino que forzosamente interactuamos, no importando las distancias, las soledades, los idiomas, las ideologías, las culturas, las fronteras, no importando si estamos en una isla desértica o en el país más pobre, todo gracias a Internet.

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