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Posts Tagged ‘retrato de la realidad

The World Press Photo ha llegado a México una vez más en el Museo Franz Mayer, el domingo 3 de octubre fue su último día y con largas filas para entrar y para recorrer la exposición pude observar las fotografías ganadoras tomadas en 2009 de las diferentes categorías: Noticias, Historias, Noticias en General, Gente en la Noticia, Deporte y Acción, Eventos deportivos, Asuntos Contemporáneos, Vida diaria, Retratos, Arte y Entretenimiento y Naturaleza.

El fotógrafo tiene la experiencia de estar en el momento preciso donde ocurre el evento –impresionante- para dar “clic” a su cámara o bien lo propicia en su arte de crear historias mediante la secuencia de imágenes, pero siempre resulta ser un “filtro” para leer la realidad porque al final de cuentas, vemos lo que el fotógrafo retrata, resultando un abstracto que en su lectura tiene mucho qué decir.

Las personas que no nos dedicamos al arte fotográfico  y que poco sabemos de las técnicas y tratamientos, este tipo de exposiciones nos acercan a esa óptica de los fotógrafos-reporteros famosos que bajo su lente presentan historias que pudieran ser “comunes” o de todos los días, pero que ellos las distinguen y nos hacen reflexionar, mediante esas expresiones de los “personajes” (que en ese momento fueron personas o animales o cosas pero que ya después de la toma se convierten en un retrato que fue sacado de la realidad para permanecer).

Esto de las expresiones me parece fabuloso porque para mí cada foto es un abstracto de la realidad como si ésta fuera una novela y el retrato sólo un capítulo que congela el instante pero que detalla en gran medida toda la historia. No obstante, también tiene el “truco” del autor (fotógrafo), pues como lo que pasa con los pintores, vemos a través de lo que el artista quiere que veamos y eso a la larga resulta un poco pernicioso. Ver lo que alguien quiere que veamos sin la libertad de elegir qué ver de toda la realidad nos rompe de cierta manera una parte de la connotación pero a su vez nos enfoca –y ese es su propósito- hacia determinada interpretación. La fotografía es el indicio y el observador simplemente interpreta. 

En este sentido, una de las fotos donde está sumamente marcado esta cuestión del enfoque que quiere el fotógrafo es la de Farah Abdi Warsameh (Somalia) donde un hombre de 48 años es lapidado en Afgoye, a 30 kilómetros de la capital de Somalia, Mogadishu, culpable de adulterio por la Sharia local.  Al hombre primero lo entierran verticalmente quedando debajo  la mitad de su cuerpo y sus manos y teniendo a nivel de tierra la cabeza para comenzar a arrojarle piedras una docena de hombres más hasta matarlo. El cuerpo ensangrentado de la cara, sin vida, lo desentierran y le arrojan una piedra más. Atroz.  Ver imagen.

Aquí no sabemos la historia, no sabemos si en realidad este hombre merecía una muerte de esa manera, sólo sabemos cómo se retrata su muerte, la cual nos parece terriblemente trágica y “salvaje”; esto es porque sólo hemos visto lo que el fotógrafo quiere, sin saber qué hay más detrás. Hacemos una connotación parcial de una realidad “truncada”, con mayores elementos presenciales, verbales, históricos y culturales, la óptica (tal vez) cambiaría y probablemente no nos parecería tan desgarradora esta imagen. No lo sé ni lo sabremos, el momento ya pasó y las personas retratas son ahora simples “personajes” de esta historia. Pudiera ser también que hasta actuemos con cierta indiferencia ante su muerte.

De esto escribió Susan Sontag en su ensayo Ante el Dolor de los demás (2003) donde presenta un análisis extraordinario de lo que es el retrato del dolor y las reacciones que tenemos como individuos expuestos a esta ola de violencia que los medios nos la hacen tangible, y nos llega día a día en diarios, internet, revistas, televisión y exposiciones como ésta.

¿En qué posición se encuentra el fotógrafo para tener el temple de hacer clic a su cámara en medio de una guerra donde la destrucción y el derrumbe de la desgracia le invaden? ¿Por qué en vez de ayudar a la víctima que aclama y sufre ensangrentada, el fotógrafo retrata ávido de encontrar el mejor ángulo para presentarnos ese rostro desencajado que con la mirada pide ayuda? ¿Nos hemos vuelto insensibles ante el dolor de los demás y entre más sangrienta y dramática sea la escena mayor venta de la publicación? ¿Qué tantas peripecias tiene que padecer un fotógrafo para obtener la “mejor” imagen de la atrocidad? ¿Hasta dónde son capaces de llegar por la toma? El dolor vende –y mucho- sin duda. ¿Por qué? por el morbo. Ver imágenes.

Todas las fotografías son memorables –por ello fueron premiadas-y aunque no todas son sangrientas y de guerras o luchas sociales, éstas sí son las que más impactan, por que los seres humanos somos morbosos. Y no creo que sea porque ya nos “acostumbramos” a verlas todos los días, sino que nos parece tan “normal” que muchas veces ya nada nos sorprende. “Sucede en cualquier lado” siempre decimos, sin embargo lo que no tomamos en cuenta es si tenemos también el derecho de apropiarnos de ese dolor ajeno al contemplarlo. No pensamos que si nos pasara a nosotros, nos gustaría que exhibieran el cuerpo tirado, degollado, decapitado de un familiar o de nosotros mismos. ¿Quién reclama el dolor de las víctimas que se hace comercial? Los medios lo exponen porque vende, explotan el sufrimiento personal.

Indudablemente, el valor de los fotógrafos es trasladarnos al momento, acercan  lo que es “lejano” para nosotros (los espectadores) mostrándonos de una manera el mundo ante sus ojos, mostrándonos una “realidad” construida con sus cámaras. Como lo diría Susan Sontag la fotografía cala más hondo en la memoria, por eso son más recordadas que otros medios visuales como la televisión o las películas. Las expresiones en un retrato no se olvidan nunca, como a mí no se me olvidará la cara de este cerdito temeroso a punto de entrar al matadero (Ver imagen) ganadora del tercer lugar en la categoría de Asuntos contemporáneos.

Las realidades existen, fotografiadas o no,  ya sean sangrientas, desgarradoras, atroces, salvajes, tiernas, simpáticas, curiosas, bellas, inocentes, etc., el fotógrafo simplemente las presenta mediante su punto de vista y afortunadamente tenemos los sentidos para enterarnos qué es lo que sucede en nuestro mundo. Lo que pensemos después, va más allá de la fotografía.

 

Se puede sentir una obligación de mirar fotografías que registran grandes crueldades y crímenes. Se debería sentir la obligación de pensar en lo que implica mirarlas, en la capacidad efectiva de asimilar lo que muestran.  Susan Sontag

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DB

Este blog tiene como mero propósito expresar mi opinión sobre temas que son de mi interés, mismos que van desde la política, la ciencia, los deportes, las artes, la pareja, los sentimientos, hasta las cosas más superficiales como la moda, programas de TV y la astrología. En fin cualquier tema en donde me vea involucrada y que necesite una reflexión sobre el mismo. Trato esta ”necesidad” como algo imprescindible en la vida del ser humano, que siendo un ente social no podemos quedarnos aislados sino que forzosamente interactuamos, no importando las distancias, las soledades, los idiomas, las ideologías, las culturas, las fronteras, no importando si estamos en una isla desértica o en el país más pobre, todo gracias a Internet.

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